domingo, 21 de junio de 2026

El cierre de San Antonio en los años 70 y el Corpus Chiquito


El estado de la iglesia parroquial de San Antonio presentaba, en los años 70 del siglo XX, un deterioro tal que la mantuvo cerrada durante años e incluso se pensó en derribarla. Existió un anteproyecto para la nueva iglesia de corte tan moderno que, por lógica y gracias al movimiento popular y a la actuación de instituciones nacionales en materia artística, no llegó a prosperar. El 5 de diciembre de 1970 la iglesia quedó cerrada al culto y las misas pasaron a la capilla del Patrocinio y al altar del Patio. La iglesia de San Antonio estuvo cerrada durante nueve años a la espera de poder realizar las obras de conservación. San Antonio reanudó su actividad parroquial en enero de 1979.(1)

En 1970, la carroza del Corpus Chiquito no pudo efectuar su salida procesional, debido a sus dimensiones, por la puerta lateral de la calle Zaragoza. Por deseo de la Esclavitud del Santísimo, se solicitó que pudiera utilizarse la custodia conocida como de Ana de Viya, custodia que habitualmente se ha utilizado en la catedral en una procesión por el interior del templo en la Octava de Corpus y que ya en 1969 no procesionó por suspensión del culto en la catedral.(2) Gracias a las gestiones de la Esclavitud del Santísimo, se comisionó a Enrique Hormigo, director del Museo Catedralicio en esa época, para que estuviese presente en el traslado y montaje de la custodia para la procesión.(3) Sería la primera vez que saliera al exterior la custodia neogóticade Ana de Viya, realizada en 1890 por Manuel Ramírez, en la procesión del Corpus Chiquito de 1970.

Custodia de Ana de Viya

En 1971, continuando la situación de cierre de la iglesia de San Antonio, se produjeron algunas novedades, como la salida del Corpus Chiquito de la iglesia de las religiosas de María Reparadora, en la calle Zaragoza, así como la sustitución de la carroza de la Esclavitud por el paso con templete de madera dorada propiedad de la Archicofradía del Carmen de Cádiz.(4) En esta ocasión, la custodia donde iba el Santísimo era la tardogótica, atribuida al círculo de Arfe, conocida por la Custodia del Cogollo.

Custodia del Cogollo

Estos son dos ejemplos de la continuidad en el tiempo de la procesión del Corpus Chiquito, salvando los obstáculos que se presenten y adaptándose a las necesidades de cada momento.

______________

1/ OTERO, José María. Historias de Cádiz. Dos iglesias que existen en Cádiz de milagro. 
Diario de Cádiz, 15 de septiembre de 2024. [Internet] Disponible en <https://www.diariodecadiz.es/cadiz/iglesias-existen-cadizmilagro_ 0_2002380904.html>[Acceso el 20 de junio de 2026].

2/ HORMIGO SÁNCHEZ, Enrique (1970) «De nuestro tesoro artístico. La custodia de Ana de Viya» en Estandarte. Órgano de la Junta Oficial de Cofradías de Penitencia. Año VIII. Junio, número 84, contraportada.

3/ HORMIGO SÁNCHEZ, Enrique y SÁNCHEZ PEÑA, José Miguel (2007), Documentos para la Historia del Arte en Cádiz. Tomo I, Cádiz: Enrique Hormigo Sánchez y José Miguel Sánchez Peña, p.17.

4/ Noticiario. Cultos (1971) en Estandarte. Órgano de la Junta Oficial de Cofradías de Penitencia. Año IX. Junio, número 94, p.16.

viernes, 22 de mayo de 2026

Bula de agregación de las Benditas Ánimas de Cádiz a la Archicofradía de la Oración y Muerte de Roma

La Archicofradía de la Oración y Muerte de Roma fue fundada en el siglo XVI, con la misión piadosa de recoger y dar sepultura digna a los cadáveres abandonados en el campo, las calles o el río Tíber. En principio se creó como una Compañía de la Muerte, con el fin principal de recoger los cadáveres abandonados sin recibir una digna sepultura. En 1552, Julio III la aprobó como cofradía, le concedió numerosas indulgencias y la obligó a adoptar el título de «Oración» además del de «Muerte», porque además de enterrar los cadáveres, había que rezar por sus almas. Posteriormente, Pío IV con una bula papal, en 1560, confirmó la cofradía y la elevó a archicofradía.

La archicofradía cambió varias veces de sede canónica, pasando por varias iglesias. El sueño de los hermanos de tener una iglesia propia comenzó a hacerse realidad en 1572, cuando compraron un terreno en la zona de Via Giulia y en 1573, dos casas contiguas. En 1574, reunieron a la Congregación General por primera vez en una de estas casas y en 1575 se inició la construcción de la iglesia, que fue consagrada el 23 de marzo de 1576. Sin embargo, la iglesia, que se había vuelto insuficiente para las necesidades de la cada vez más próspera archicofradía, fue demolida en 1733, reconstruida con mayores dimensiones y consagrada el 20 de octubre de 1737.Su iglesia, Santa Maria de la Oración y Muerte, es conocida por su decoración macabra y alusiva a la muerte (calaveras, relojes de arena), elementos típicos del arte barroco del memento mori.(1)

En el escudo de la Archicofradía de la Oración y Muerte, están representados los dos relojes de arena que indican el tiempo que hemos vivido y lo que nos queda por vivir. Entre los dos relojes de arena están representados los tres montes claves en la vida de Jesucristo; Monte Tabor (Transfiguración), Monte de los Olivos (Agonía y oración) y el Monte Calvario (Crucifixión). En el centro, la clásica representación de la muerte: la calavera y tibias cruzadas, advertencia y recordatorio de la inutilidad de las cosas terrenales. Superando a la muerte, aparece la cruz con algunos símbolos pasionistas y la leyenda latina In Hoc Vinces, que nos recuerda «In hoc signo vinces» la famosa frase latina que significa «con este signo vencerás». Según la tradición, fue el lema adoptado por el emperador Constantino I tras ver una cruz o el crismón en el cielo antes de la batalla del Puente Milvio el 28 de octubre del año 312 d.C.

La corporación gaditana de las Benditas Ánimas del Purgatorio, ganó el título de Archicofradía y numerosas gracias e indulgencias al agregarse, en 1729, a la Archicofradía de la Oración y Muerte de Roma. Se conserva en el Archivo Histórico de la Esclavitud la bula manuscrita de agregación firmada por el cardenal Alessandro Falconieri(1657-1734), bajo el pontificado de Benedicto XIII. (2)

Retrato de Alessandro Falconieri y portada de la bula de agregación 

Firma y sello de Alessandro Falconieri en la bula de agregación

Junto a la bula, también se conserva el escrito de Pedro Guzmán Maldonado, Canónigo Doctoral de la Santa Iglesia Catedral de Cádiz, Provisor y Vicario General en ella y su obispado, fechado en Cádiz a diecinueve de julio de 1730, concediendo licencia para que se puedan publicar y ganar las gracias e indulgencias y privilegios concedidos a la Venerable Archicofradía de la Muerte y Oración de la ciudad de Roma, que por la bula les han sido unidas y agregadas a los hermanos de la Cofradía de la Invención de San Miguel Arcángel y Ánimas del Purgatorio sita en la Santa Iglesia Catedral de Cádiz, según se ha dado en Roma a veintinueve de diciembre de 1729(3)

En los Estatutos de la Esclavitud del Santísimo Sacramento y Archicofradía de las Benditas Ánimas, publicados en 1920, entre las Gracias e Indulgencias concedidas perpetuamente, figuran las concedidas por varios Papas a la Archicofradía de la Oración y Muerte de Roma y que, por ende, están agregadas a las Benditas Ánimas del Purgatorio de Cádiz: Indulgencia Plenaria a todos los que confesados y comulgados visitaren en el día de todos los fieles difuntos la iglesia u oratorio de la misma Archicofradía de la Muerte, rogando por la paz, etc. Igualmente, a los que confesados y comulgados invocaren devotamente de palabra o con el corazón el nombre de Jesús en el artículo de la muerte. También a todos los que confesados y comulgados visitaren la iglesia u oratorio en el tiempo en que se hacen las cuarenta horas concede el Santo Padre doscientos días de indulgencia y otras tantas cuarentenas de perdón. (4)

Esta importante documentación conservada de la agregación a la Archicofradía de la Oración y Muerte de Roma, ha estado en cierta forma olvidada y retirada del título de la corporación gaditana. No obstante, no hace tanto tiempo (aunque hace más de un siglo), en un cartel para los cultos y procesión del Santísimo del año 1912, se puede leer: Venerable e Inmemorial Esclavitud del Santísimo Sacramento y Archicofradía de las Benditas Ánimas, agregada a la del Santísimo Sacramento, erigida en la Basílica del Príncipe de los Apóstoles y a la Hermandad de la Buena Muerte de la Corte de Roma.

Cabecera del cartel de 1912

En estos momentos en que se está estudiando y dando a conocer el patrimonio documental de la Esclavitud del Santísimo, esta agregación a la archicofradía romana es uno de los hitos importantes de su historia que conviene conocer y darle el valor que merece.

______________

1/ Lumbroso, MM. y Martini, A. (1963), Las Hermandades romanas en sus iglesias. Fundación Marco Besso, pp.256-258.

2/ Archivo Histórico de la Esclavitud del Santísimo y Ánimas de Cádiz (AHESAC), Bula de agregación de la Archicofradía de las Benditas Ánimas a la Archicofradía de la Oración y Muerte de Roma. Año 1729. Caja 27, legajo 3.

3/ AHESAC, Escrito del Vicario General autorizando la publicación de las indulgencias de la Bula de agregación de 1729 (19 de julio de 1730). Caja 27, legajo 3.

4/ Estatutos para el mejor régimen y dirección de la Venerable e Inmemorial Esclavitud del Santísimo Sacramento y Archicofradía de las Benditas Ánimas. Cádiz, Tipografía Ordoñez. Año 1920.