Patrimonio de la Esclavitud del Santísimo de Cádiz en Paterna de Rivera
En el año 1775, la Esclavitud del Santísimo de Cádiz recibió una curiosa petición del cura y vicario de las iglesias de Paterna de Rivera, D. Cristóbal García Rosano y Avilés. Pedía algún altar portátil, de los que sabía contaba la Esclavitud, para poner con decencia al Santísimo Sacramento cuando lo llevaba a la casa de algún enfermo, ya que no solía encontrar sitio digno en las casas y lo tenía que llevar colgado en el pecho, cosa que no solía suceder en Cádiz ya que por lo regular se hallaban altares decentes donde se tenía que suministrar el viático. Además, aprovechando el escrito y por aquello de «por pedir que no quede» también solicitó, sabiendo que la Esclavitud del Santísimo Sacramento y la Archicofradía de las Benditas Ánimas del Purgatorio contaba con tres imágenes del Arcángel San Miguel y que no recibían ni las tenían al culto, si pudieran entregarle alguna de ellas. Las dos peticiones fueron aceptadas y los mayordomos de las dos corporaciones contestaron lo siguiente:
“…debemos informar que es cierto que se hicieron algunos altares portátiles para el efecto que se expresa, los que actualmente existen, sin que se haya verificado, caso de haber servido, por lo que no encuentran reparo en que por Ud. se mande entregar uno de ellos al suplicante por las justas causas que expresa, si lo tiene Ud. por conveniente y dándonos el correspondiente recibo para nuestro resguardo. En cuanto a las tres efigies del Señor San Miguel, es igualmente cierto existen sin destino ninguno ni se nos ofrece tampoco reparo en que en los mismos términos se le dé una al suplicante.”
La entrega se hizo efectiva y el cura de Paterna entregó el correspondiente recibo, fechado el 31 de marzo de 1775.
Como vemos, la Esclavitud del Santísimo siempre ha impulsado y facilitado que se le dé digno culto al Santísimo Sacramento y la devoción a su patrono, el Arcángel San Miguel.
Archivo Histórico de la Esclavitud del Santísimo y Ánimas. Caja 1, legajo 10



